diumenge, 5 de maig de 2013

La libertad de expresión y la censura


Al parecer, los responsables del Chat del alcalde, han decidido no publicar las preguntas, comentarios o sugerencias que pueda hacer. No se trata de incumplimiento de las bases del Chat  por un tono inapropiado. 
En el pasado Chat del alcalde del día 8 de abril hago saber mi malestar por esta cuestión. Me responden por email en privado, respondiendo a algunas de las preguntas no contestadas anteriormente, pero no aquellas más importantes.
Hace un tiempo alegaron un “error” que causó la pérdida de datos. Por ello tengo las imágenes de mis envíos y de los avisos de recepción correcta. El mail enviado demuestra que lo reciben, pero mi queja ha sido nuevamente ignorada y no publicada.
Parece ser que cuestiones sobre las promesas de transparencia tenía letra pequeña o y oculta.
Las críticas a la falta de acciones referentes a las plazas de aparcamiento que sufre la ciudad desde el boom del ladrillo, que él tan bien conoce y que tienen otras consecuencias como la benevolencia ante esas infracciones. ¿Quizás para evitar reconocer esta inactividad?
Nos gastamos 150.000€ en pintar señales que en pocas ocasiones van a ser respetadas. 
Las quejas sobre inseguridad y falta de civismo están siendo menospreciadas constantemente sin parecer darse cuenta de que someten a la mayoría cívica ante los pocos incívicos que campan gracias a la falta de la protección necesaria.
Se vanagloria de la Smart City, recogiendo varios premios cuando el acceso a esa red pagada por todos solo alcanza menos de un 4% de la población.
La publicación de la alcaldía, bastante poco útil por su carga de maquillaje y autopropaganda no coincide con las inquietudes de los vecinos, llena de sonrientes fotos suyas cuando en verdad, tal como vamos hay poco de qué sonreír y mucho de qué preocuparse.
Seguimos siendo una ciudad dormitorio de la que hay que despertarse para que haya una gestión más eficaz.
La censura es un feo y grave asunto.
David Rebollo